El próximo viernes 24 de abril a las 19 h, la cúpula del Planetario Galileo Galilei dejará de lado por un momento las proyecciones de constelaciones para centrarse en un territorio mucho más cercano y complejo: el cuerpo humano y su capacidad de resistencia en el vacío. A través de la charla “El sueño, de la Tierra a Marte”, el doctor Daniel Eduardo Vigo expondrá cómo la ciencia médica intenta descifrar los mecanismos biológicos necesarios para que un astronauta pueda sobrevivir y mantenerse saludable en misiones que durarán años, lejos de cualquier hospital terrestre.
Para el vecino de la ciudad, esta actividad representa una oportunidad de entender que la carrera espacial no se trata solo de combustible y naves, sino de la fragilidad de nuestra propia naturaleza. El encuentro se inscribe en el ciclo de Encuentros de Ciencia, una iniciativa que busca que el público general interactúe sin intermediarios con especialistas de primer nivel. En esta oportunidad, el eje central será el programa Artemis y los futuros viajes proyectados hacia el planeta rojo, donde el aislamiento y el confinamiento extremo son los principales enemigos a vencer.
Un punto clave del análisis que presentará Vigo, quien es investigador del CONICET y vicedirector del Instituto BIOMED (UCA-CONICET), es el concepto de ritmos circadianos. En términos coloquiales, se trata de nuestro reloj biológico interno que nos dicta cuándo dormir y cuándo estar alertas. En el espacio, sin el ciclo natural del día y la noche de la Tierra, este reloj se descalibra, afectando seriamente la salud física y mental. Según los antecedentes de la investigación en cronofisiología —el estudio de los ritmos biológicos en el tiempo—, entender este fenómeno es vital para el éxito de misiones de larga duración.
La charla también pondrá en relieve el rol estratégico de la Argentina en la medicina espacial. Tal como lo adelantó el Planetario, se destacarán los estudios realizados en la Antártida, un entorno que funciona como un “análogo” del espacio. El aislamiento y las condiciones climáticas extremas del continente blanco permiten a científicos como Vigo observar, en tiempo real, cómo reacciona el organismo humano ante situaciones similares a las que enfrentarán los colonos en Marte, incluyendo proyectos vinculados a la misión internacional Mars500.
La implicancia directa para quienes asistan es el acceso a una divulgación científica de alta complejidad explicada de forma cercana. La entrada será libre y sin costo, respetando un cupo estricto de 250 personas por orden de llegada. En una ciudad que busca posicionarse como un polo de conocimiento, estos espacios permiten que el vecino se apropie de los avances que, aunque parecen lejanos, terminan derivando en tecnologías médicas aplicables a la vida cotidiana en la Tierra.
El futuro de la exploración espacial depende, en gran medida, de lo que aprendamos hoy sobre nuestro propio descanso y equilibrio biológico. Quienes deseen profundizar en esta agenda pueden consultar los canales oficiales del Planetario o su cuenta de Instagram para futuras actualizaciones de este ciclo que ya es un clásico del calendario cultural porteño.
¿Qué sucede cuando un Jefe de Estado decide que la principal trinchera de su gobierno…
El próximo martes 21 y miércoles 22 de abril, el espacio Estudio Urbano abrirá sus…
Entre el ruido del asfalto y las frecuencias alternativas de la ciudad, aparece Estudio Urbano,…
Viste que Buenos Aires en otoño tiene ese no sé qué, ¿no? Ese vientito que…
Villa Crespo se prepara para ser, una vez más, el escenario de esas historias de…