Todavía me queda en el cuerpo ese zumbido eléctrico que solo Buenos Aires sabe regalar cuando se pone de fiesta. Viste cuando la ciudad parece que no duerme, pero de verdad; este fin de semana patrio, nuestra Reina del Plata no fue solo un mapa de asfalto, sino un organismo vivo, latiendo fuerte entre el frío de mayo y el calor de las multitudes que coparon cada esquina.
El gran protagonista, el cumpleañero que se llevó todas las miradas, fue nuestro Obelisco. Ese gigante de hormigón sopló 90 velitas y lo hizo con una mega fiesta que transformó la Avenida Corrientes en un río de gente, arte y vanguardia que no paró hasta la madrugada. Caminar por ahí era sentir el “vibe” de una ciudad que se sabe faro cultural de la región; entre Callao y Cerrito, más de 200.000 personas celebraron que, a pesar de los años, el Obelisco sigue siendo el centro de nuestra brújula emocional. Los comerciantes estaban de parabienes: las ventas en la zona subieron un 85% y ocho de cada diez locales gastronómicos recibieron a un público totalmente nuevo, lo que te da la pauta de que cuando la calle llama, el porteño (y el turista) responde.
Pero no todo fue el Obelisco. La ciudad se desbordó de propuestas que fueron desde el pogo furioso en Vélez con Airbag, que juntó a 90.000 almas, hasta el romanticismo de Arjona en el Movistar Arena. Hubo para todos los gustos: los más chicos (y no tanto) se perdieron en el Minecraft Experience en Ciudad Universitaria, mientras que en el Autódromo el Zonda Festival hacía lo suyo con 10.000 personas. Y, por supuesto, la tradición no se quedó atrás: el olor a locro y el sonido de las espuelas volvieron a ser la banda sonora de la Feria de Mataderos y de una Plaza Arenales en Villa Devoto que brilló con la reapertura del Palacio Ceci.
Acá te paso la data dura de este finde que nos dejó el corazón (y las patas) cansados de tanto andar:
Buenos Aires demostró, una vez más, que está a la altura de las grandes capitales del mundo cuando se trata de entretenimiento y cultura. Como dijo Jorge Macri, nuestra identidad es única porque el teatro, la música y el arte conviven en cada rincón.
Ojalá que este vértigo que nos define no se apague nunca, que las luces de Corrientes sigan guiando nuestro asombro y que el Obelisco, desde sus 90 años, nos siga mirando con esa calma de quien sabe que lo mejor siempre está por venir. Vení, caminá la ciudad, que siempre tiene algo nuevo para contarte.
La ciudad tiene rincones donde el 25 de mayo no es solo una escarapela en…
La Ciudad de Buenos Aires celebra hoy las nueve décadas de su monumento más emblemático…
El Ministerio de Cultura porteño dispuso una agenda especial de recorridos históricos y talleres gratuitos…
La Feria de Mataderos se prepara para recibir a miles de vecinos este lunes 25…
La Semana de Mayo ya se respira en las calles porteñas, y este año la…