Mateo se va. Bueno no, Mateo se está por ir, está esperando a sus amigos en el pasillo para ir a celebrar el UPD a Parque Chacabuco . Estoy escuchando la puerta para saber cuándo se abra y correr a mi ventana para ver a Mateo irse. Todo mi cuerpo está en alerta, mi centro de gravedad está inestable y tengo una pierna fuera de la cama como para emprender una carrera mientras disimulo ( mal) todas las encontradas sensaciones que litigan con el instinto de ir a buscar a mi hijo, agarrarlo en mis brazos y obligarlo a crecer solo en mi radio de vista. 

Mateo es responsable y tiene buenos amigos, comparte ubicación y acordamos que vuelva cuando quiera. Le di tantos consejos que no debió escuchar que me siento un poco estúpida, bueno, bastante estúpida. Pienso en mí a su edad, pienso en el chiquito y el bucle de la vida me pone en un lugar incómodo, se que tiene que crecer y saraza, pero es la primera vez que no voy a saber dónde está , que no voy a poder alertarlo ni por suerte transmitirle mis miedos. Yo siento que mi cuerpo se divide, quisiera que una parte de mí fuera con el solo para cuidarlo. Quisiera no tener este miedo que me paraliza y me cierra la garganta. Quisiera que este momento que será recuerdo ya lo sea y tener la garantía de que fue feliz.

Amar tanto es temerario, amar tanto me hace dependiente, cortejo a mi hijo adolescente para que quiera ver una serie conmigo o mostrarle un meme . 

Mateo está con un amigo en el pasillo, esperan al tercero y ríen , es mi hijo siendo un individuo al que en este momento no le interesa ser mi hijo cuando paradójicamente lo único que yo percibo es que soy su mamá. 

Respiro tratando de frenar la represa de maternidad cruda políticamente incorrecta que se abrió cuando Mateo me pidió que no me estrese y realmente me di cuenta que se iba . 

Esto es un recuerdo en vivo, me voy a reír cuando las distancias y los tiempos nos alejen aún más, cada tanto parimos de nuevo , en mi cabeza mis hijos vuelven a nacer cuando dan un salto que me dice que están un poquito menos dependientes de mi. La primera compra solos, el primer viaje en colectivo, la primera noche fuera de casa …hoy. Mateo se va, estoy viendo como nace mi hijo más adulto que ayer , estoy consternada porque cada parto es tan intenso como el primero en mi alma. Estoy orgullosa de quién es, ilusionada de quién será y con la necesidad de que sea muy feliz y vuelva de una pieza o si quiere un poco borracho también.  Cuantas veces en la vida volveré a ser mamá?

Jessica Gaglianone

Share
Published by
Jessica Gaglianone

Recent Posts

Como está el barrio? Pregunta Larreta con su cuadernito

La reaparición de Horacio Rodríguez Larreta en Monte Castro: un cuaderno de quejas contra la…

19 horas ago

Ecos de café y bandoneón: el tango se muda a las mesas de siempre

Hay tardes en las que Buenos Aires parece suspendida en el tiempo, especialmente cuando el…

4 días ago

Buenos Aires explota de tango

Buenos Aires tiene esa capacidad de transformarse en un escenario vivo cuando la música se…

4 días ago

La bomba silenciosa de las deudas familiares en Argentina

¿Qué pasa cuando la doctrina económica oficial decide que el hambre y la asfixia financiera…

4 días ago

VTV libre en la Ciudad: ¿Desregulación o conflicto de intereses?

¿Qué ocurre cuando un servicio estatal obligatorio, diseñado teóricamente para garantizar la seguridad vial, pasa…

6 días ago

En agosto, Buenos Aires es tango

Hay un latido particular que recorre las calles de Buenos Aires, una melodía que nace…

6 días ago