La feria mas linda del mundo

Hay algo en el aire de Buenos Aires cuando llega abril; es ese “fresquito” que te invita a cerrar la campera y a buscar refugio entre pasillos llenos de historias. Como una mujer que entiende que la ciudad es su laboratorio y su musa, me perdí una vez más en las calles para rescatar lo que realmente importa: nuestra identidad cultural. Esta semana, el asfalto de Palermo se rinde ante la 50ª Feria Internacional del Libro, un hito que demuestra que, en esta ciudad inquieta, la palabra sigue siendo nuestra trinchera más sólida.
En la inauguración de esta edición de oro, el Jefe de Gobierno Jorge Macri fue claro: “La cultura es una inversión que siempre vamos a sostener”. Mi periodismo carece de dogmas, pero prefiero la verdad desnuda: en tiempos de prioridades cruzadas, fortalecer el estilo de vida que nos define como porteños —abiertos, debatidores y siempre rompiendo paradigmas— es una decisión política necesaria. No se trata solo de un evento de tres semanas; se trata de cuidar los espacios donde la voz no pide permiso, como la red de 31 bibliotecas de la Ciudad.
Lo que me genera una saludable higiene mental frente a tanta solemnidad es ver resultados concretos. En los últimos dos años, se duplicó la cantidad de socios en las bibliotecas, pasando de 90 mil a 170 mil miembros, y se renovó uno de cada tres edificios de la red. Entre las joyas nuevas que podemos habitar, destacan la Biblioteca Tomás Eloy Martínez y la Biblioteca Digital Jorge Luis Borges, además de la llegada de los “bibliosubtes”, replicando modelos de ciudades como Madrid.
Pero Buenos Aires no se mira solo el ombligo. El desafío ahora es que lo que se edita acá cruce fronteras. Por eso, es vital que la Ciudad haya sido convocada por primera vez a la Feria de Nueva York y que ya esté confirmada nuestra participación especial en la Feria de Guadalajara el año que viene, el mercado más importante del mundo hispano. Como bien se dijo en la inauguración, el objetivo es generar oportunidades para todo el ecosistema del libro, desde el autor hasta el librero de barrio.
Data para tu propia hoja de ruta:
- La Noche de la Ciudad: Este sábado, desde las 20 h, la entrada es libre y gratuita con espectáculos en vivo y horario extendido hasta la medianoche.
- Beneficios: Con cada entrada viene un “Chequelibro” de $12.000 para usar en librerías adheridas, además de cupones por el valor del ticket para comprar en los stands.
- Año Borges: En el stand 1.400 del Pabellón Amarillo habrá más de 100 actividades, incluyendo charlas especiales por los 40 años de la partida del gran Jorge Luis.
- Invitados: La feria es un mapa de frecuencias alternativas donde conviven desde la sorpresa de un Fito Páez cantando en la apertura hasta figuras como J. M. Coetzee o Arturo Pérez-Reverte.
Escribir es la única manera que conozco para no olvidar lo que somos. En una ciudad de autores y librerías que respira cultura como pocas en el mundo, esta feria es el lugar donde nuestra señal transmite con mucha más potencia. No dejen pasar la oportunidad de perderse en los estantes de La Rural; al final del día, si más porteños leen y disfrutan de esa pasión, significa que, a pesar de las adversidades, estamos en el camino correcto.
Nos vemos entre libros, sin filtros edulcorados y con la curiosidad intacta.
Para conocer las actividades infinitas de la feria esta su web con una agenda maravillosa, no se la pierdan!
