Nueva ley para clubes de barrio
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó en primera lectura un proyecto de ley destinado a simplificar, agilizar y facilitar la regularización de las entidades deportivas y recreativas de las distintas comunas. Este primer avance legislativo, largamente esperado por las comunidades locales, busca generar un régimen específico que adecue las exigencias de seguridad e infraestructura a la realidad económica y social de los establecimientos vecinales.
La vida de los clubes de barrio suele transcurrir entre el esfuerzo voluntario y un laberinto burocrático difícil de sortear. Hasta el momento, las normativas vigentes asimilaban a estas entidades sin fines de lucro con grandes establecimientos comerciales. Esta asimetría regulatoria generaba constantes dificultades para instituciones que brindan un servicio social esencial, sirviendo como espacios de contención, deporte y recreación cotidiana para las familias en cada comuna.
Ante este nuevo panorama, diversas organizaciones del sector emitieron un comunicado conjunto para manifestar su respaldo a la iniciativa parlamentaria. El documento, firmado por los referentes vecinales Anita Rodríguez y Juanchi Bruera, destaca la “satisfacción por la sanción en primera lectura de la ley” y agradece explícitamente el trabajo de la Comisión de Deportes y Turismo, así como de los legisladores de los distintos bloques que acompañaron la medida. Según expresaron los representantes del sector, el proyecto es un paso indispensable para establecer “un régimen que permita adecuar y regularizar las condiciones de seguridad, higiene, infraestructura y funcionamiento de las instituciones”.
La sanción definitiva del proyecto representará el próximo paso para consolidar este marco normativo. En esta etapa de transición, las federaciones firmantes —que agrupan a entidades como la Federación de Clubes de Barrio y Afines, el Observatorio Metropolitano del Deporte, el Foro Social del Deporte y la Red por el Deporte y la Inclusión Social— se preparan para mantener mesas de diálogo en el parlamento porteño. El propósito es asegurar que la reglamentación final se traduzca en una aplicación directa y efectiva en el territorio, protegiendo las actividades culturales, recreativas y comunitarias que diariamente contienen a los jóvenes.
De cara al debate final, Rodríguez y Bruera anticiparon que esperan que “puedan ser consideradas otras demandas y propuestas pendientes” con el fin de fortalecer el texto definitivo y garantizar su aplicación real frente a las problemáticas actuales. La regularización administrativa de estos espacios no representa únicamente un ordenamiento legal para la Ciudad; significa asegurar que las persianas de los clubes sigan levantadas, garantizando el deporte y la inclusión allí donde más se necesita.
