Moverse es salud

Un grupo de vecinos de la Ciudad de Buenos Aires se reúne diariamente en espacios como la Plaza Aristóbulo del Valle para practicar Tai Chi Chuan, un arte marcial milenario que el Gobierno local ofrece de forma gratuita para mejorar la salud física y mental de los adultos mayores. Esta iniciativa, gestionada a través de las Estaciones Saludables de la Secretaría de Bienestar Integral y los polideportivos de la Secretaría de Deportes, busca combatir el sedentarismo y el aislamiento social mediante el movimiento lento y la respiración consciente en plena vorágine urbana.
El Tai Chi consiste en una secuencia de movimientos suaves y fluidos que, según la filosofía que lo sustenta, representan la movilidad constante del universo. Para el profesor Rodrigo Gonzalez, esta “meditación en movimiento” tiene un impacto directo en la capacidad cardiopulmonar y el sistema digestivo, además de ayudar a regular las emociones. Viste que en una ciudad marcada por el ruido y el ritmo acelerado, la práctica de la lentitud funciona como un refugio; de hecho, estudios de la Universidad de California han demostrado que esta disciplina incrementa el bienestar emocional en pacientes con síntomas depresivos.
Para el vecino de a pie, la implicancia de estos espacios gratuitos es tanto terapéutica como social. Regina Biezuner, una vecina de 76 años de Villa del Parque, destaca que la actividad le permite mejorar su equilibrio para prevenir caídas, un factor crítico en la autonomía de las personas mayores. Por otro lado, alumnas como Gloria Awamori señalan que la combinación de ejercicios y respiración potencia la memoria y la concentración, mientras que el ambiente grupal ayuda a forjar lazos que rompen con la soledad. Esta dimensión comunitaria es la que permite que los alumnos salgan de la clase con “buena energía”, transformando la plaza en un centro de salud integral de cercanía.
Desde la gestión política, el programa se ha consolidado en puntos estratégicos como Parque Los Andes y Parque Saavedra, con clases de una hora abiertas a todo público, aunque con un enfoque prioritario en los mayores de 60 años. El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, subrayó la importancia de esta política al afirmar que en estos espacios “no hay jubilados de la vida, acá hay vidas que disfrutan”, marcando un cambio de paradigma sobre cómo habitar la plenitud en la tercera edad. La oferta se completa con sedes en los polideportivos de Parque Chacabuco y Barracas, donde los vecinos a partir de los 18 años también pueden sumarse a través de la inscripción en el portal oficial.
Hacia adelante, se espera que la red de Estaciones Saludables continúe expandiendo estas prácticas preventivas, consolidando el uso del espacio público como una herramienta de bienestar no farmacológica. La perspectiva a futuro indica que, ante una sociedad con niveles de estrés crecientes, la “práctica de la lentitud” dejará de ser una actividad de nicho para transformarse en un pilar de la salud pública urbana. Para los vecinos, la posibilidad de acceder a estos beneficios sin costo representa un alivio al bolsillo y una mejora tangible en su calidad de vida cotidiana.
